Puede que el amor no sea tan complicado.
Puede que solo necesite una tarde larga, un polo bonito y alguien que te mire como si el universo estuviera justo ahí.
Personas que llegan para devolverte la paz.
Que no pesan.
Que no duelen.
Que no hacen ruido.
Que te hacen perder el miedo a vivir bonito.