Cómo sobrevivir a un viaje de amigas, al calor mediterráneo y a cuatro bikinis mojados en una misma habitación
La mañana empezó en una tienda de campaña preciosa.
De esas que parecen sacadas de Pinterest pero donde igualmente acabas perdiendo el cargador y peleándote por quién ha usado toda el agua caliente.
Carolina llevaba una camiseta gigante, gafas diminutas y energía de “no pienso hacer nada hoy”.
Exactamente el mood que merece el verano.