Si te regalan rosas y carbohidratos, probablemente ahí es.

Puede que el amor no sea tan complicado.

Puede que solo necesite una tarde larga, un polo bonito y alguien que te mire como si el universo estuviera justo ahí.

Personas que llegan para devolverte la paz.

Que no pesan.
Que no duelen.
Que no hacen ruido.

Que te hacen perder el miedo a vivir bonito.

Shop collection


—“¿Tú también le hablas a la luna cuando vuelves a casa?”

Césped, risas, salsa de tomate
y dos; “ojalá esto dure un poco más.”

Solo dos personas sentadas en el césped hablando de la vida como si se conocieran desde antes de conocerse.

Quizá eso era exactamente enamorarse.